Primero el sector textil, después el calzado y ahora estamos ante una amenaza más del dragón asiático: el acero.

 

Las barreras arancelarias y las regulaciones no arancelarias a la importación de acero en México se han ido incrementando por las autoridades aduaneras, impuestos de importación y permisos previos son algunos ejemplos existentes para la entrada de este material… ¿qué tan importante es la industria acerera en México?

Según datos de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (CANACERO), en 2016 México ocupó el lugar 13 a nivel mundial en la producción de acero y el 2do en América Latina, siendo los Estados con más producción Coahuila, Michoacán y Nuevo León (San Luis Potosí se ubica en el lugar número seis).  La producción de acero representó el 6.3% del PIB industrial y el 1.9% del PIB nacional, generando un crecimiento de inversión hasta 2013 de 7 mil 101 millones de dólares, sin embargo la situación para esta industria se ha visto afectada por la competencia internacional de acero, específicamente de China y Japón, quienes en conjunto concentran más de la mitad de la producción mundial.

En el ámbito internacional la industria siderúrgica sufre un exceso de capacidad, en donde China es el principal contribuyente a este problema, según datos del comité del Acero de la OCDE para 2015 existían casi 700 millones de toneladas de exceso de capacidad de acero a nivel mundial, de los cuales se estima que 425 de ellos pertenecían a China; lo que ha originado esta situación es aumentar en cifras record las exportaciones de acero del dragón asiático, por consecuencia sus precios son los más competitivos del mercado estando muy por debajo del promedio, orillando a empresas nacionales a disminuir sus precios en más del 10% o más drástico aún, poniendo en riesgo su existencia.

Derivado de lo anterior, nuestro gobierno  ha tomado medidas regulatorias para las importaciones de estos materiales, como lo son:  

Avisos automáticos de importación de productos siderúrgicos: aplican para la importación definitiva de 146 fracciones arancelarias de la TIGIE, esta medida se publicó en el DOF el 5 de diciembre del 2013, y ha sido modificada los días el 11 de agosto de 2014, 29 de septiembre del 2015 y el 13 de abril de 2016. Este aviso representa la autorización por parte de Secretaria de Economía para importar de forma definitiva alguna de estas fracciones, para obtenerlo es necesario contar con un certificado de molino o de calidad y realizar el trámite a través de Ventanilla Única.

 Padrón de Importadores de Sectores Específicos: El 27 de Enero del 2017 el anexo 10 de las RGCE sufrió una modificación importante, se agregaron a éste los sectores 14 y 15 “Siderúrgico”  y “Productos Siderúrgicos” respectivamente; lo que originó esta modificación fue la obligación a los contribuyentes que importaran algunas de las fracciones comprendidas darse de alta en el Padrón de Importadores de Sectores Específicos, otro trámite que representó carga administrativa para las empresas.

 Aumento de aranceles: desde el año 2015 con carácter “temporal” se impuso un arancel del 15% a 97 productos siderúrgicos que fueran importados desde países con los que México no tiene acuerdos comerciales, tales como tubos, placas de acero, laminados, flejes, chapas y alambrón, esta medida ya se ha extendido en tres ocasiones, en los meses de abril y octubre del 2016 y ahora el 6 de abril del 2017. Con esto se cumplen dos años de vigencia de dicho arancel “temporal”.

 Revisiones en aduana: Los métricos e históricos, demuestran que  la importación de productos siderúrgicos representa un foco rojo para la autoridad, es por eso que los reconocimientos aduaneros son muy recurrentes a la importación de estas mercancías, lo que representa para la empresa mayor tiempo transcurrido en  la llegada del material y esto a su vez repercute en sus costos y obstaculiza la circulación de mercancías.

México seguirá defendiendo su industria lo cual pudiera ser algo benéfico, sin embargo es importante sopesar las ventajas y desventajas que traerán con ello estas medidas, por un lado la industria mexicana del acero podrá recuperarse mientras dure esta medida regulatoria, para lo cual deberá mejorar sus procesos, reducir costos de producción, invertir en innovación, etc. pero por otro lado, para los importadores puede representar mayores encarecimiento de productos terminados y por consecuencia menores ventas, por lo que es un tema que requiere un amplio análisis en cada una de las acciones que se tomen en torno a él y se debe buscar un equilibro para que tanto los productores nacionales como los importadores cuenten con un marco legal claro y un mercado que se rija por la demanda, la oferta y la intervención del gobierno a través de regulaciones no arancelarias sea temporal y tienda a eliminarse progresivamente.