El gobierno del presidente Xi Jinping, se encuentra en desacuerdo con Estados Unidos, debido a la fuerte guerra comercial que comenzó el pasado julio del año en curso.

A partir de este lunes Estados Unidos de América impone aranceles del 10% a más de 5,500 productos chinos, por lo que China  respondió con aranceles de entre 5 y 10% a productos americanos por valor de 60,000 millones de dólares.

Como consecuencia de esto, China rechazó participar en la nueva ronda de conversaciones en Washington que el gobierno estadounidense había propuesto para tratar temas sobre dicha guerra comercial que existe entre ambos.

El gobierno  del presidente Xi Jinping sostiene también que Estados Unidos “ha abandonado las normas fundamentales de respeto mutuo y consulta  recíproca que guían las relaciones internacionales”.

Dicha guerra comercial  está causando un grave daño a las relaciones económicas y comerciales desarrolladas a lo largo de los años entre ambos países, representando así una grave amenaza al principio de libre comercio.